Hacer amigos en los videojuegos ¿ayuda o perjudica a tus hijos?

Muchos son los padres y madres que se preocupan porque sus hijos pasan horas jugando videojuegos y se alejan de las personas que les rodean como si se aislaran del mundo. Sin embargo, hay evidencia de que los videojuegos también pueden ser un canal de socialización que les ayuda a desarrollar habilidades sociales.


Andrew Fishman, investigador de los videojuegos como entornos sociales, afirma que conocer personas en este medio puede ser positivo especialmente para las personas que son tímidas, inseguras, introvertidas, con autismo, problemas de depresión y de ansiedad social, ya que les brinda un espacio seguro para hablar con otros sin sentirse presionados a responder de inmediato o a tener contacto físico directo. Ferrer y Ruiz (2005) refieren que el uso adecuado de los videojuegos puede llegar a ser un buen complemento del desarrollo de los niños, ya que favorece su autoestima, fomenta el juego y las relaciones sociales.


Además, en los videojuegos especialmente aquellos que son de multijugador, se pueden generar amistades que comparten los mismos intereses, para los adolescentes es importante sentir que pertenecen a un grupo social, de esta manera encuentran personas con quienes tienen afinidad y se generan comunidades de colaboración en las que se desarrollan habilidades como el trabajo en equipo y la motivación para lograr metas comunes. Incluso en algunos lugares llegan a realizar encuentros presenciales de ´gamers´ que pueden fortalecer los lazos de amistad y de colaboración que iniciaron en lo virtual.


No obstante, socializar con personas que no conocen en la vida real puede exponer a tus hijos a riesgos como sextorsión, grooming e incluso ser reclutados por el narcotráfico como se ha mencionado en artículos anteriores. También podría ser perjudicial si la socialización sólo se limita a la interacción que tienen con personas en los videojuegos y descuidan a las personas con quienes pueden convivir cara a cara. Es importante recordar que establecer relaciones sociales por medio de los videojuegos no sustituye las interacciones físicas que son necesarias para el desarrollo humano.


Como puedes darte cuenta el beneficio o perjuicio que pueden obtener tus hijos al socializar por medio de los videojuegos depende más de la forma en que los utilizan que de los videojuegos en sí. Ayúdalos a sacar el mejor provecho haciendo lo siguiente:


  • Enséñale a cuidar su seguridad digital: Enséñales que no deben compartir datos personales como ubicación, teléfono, edad, nombre completo, entre otros, explícale los riesgos a los que se exponen si lo hacen.

  • Usa controles parentales: Asegúrate que el contenido del videojuego sea acorde a su edad, regula el tiempo que permanecen jugando, mantente al tanto de las personas con las que interactúa y el tipo de conversaciones que tiene.

  • Fomenta la diversidad en sus amistades: Cuida que sus relaciones sociales no sean solamente a través de videojuegos, anímalo a pasar tiempo con amigos y/o familiares cara cara.

  • Busca acompañamiento profesional: En caso de que tu hijo tenga autismo o dificultades para relacionarse, busca la asesoría de un profesional para que las habilidades y confianza que desarrolle con los videojuegos también pueda ponerlas en práctica en persona.


Recuerda enseñarles a tus hijos que el socializar con gente que tiene sus mismos intereses es diferente al verdadero valor de la amistad, la cual implica respeto, lealtad, solidaridad, sinceridad, confianza y que esto se tiene cultivar con el paso del tiempo. Es divertido compartir tiempo de entretenimiento con amigos jugando videojuegos, pero es mucho mejor, cultivar y fortalecer esas relaciones conviviendo en la vida real.

Artículos Relacionados