Pregunta: ¿El uso excesivo de las pantallas puede afectar el desarrollo de mi hijo?

Respuesta: Esta es una excelente pregunta que seguramente muchos padres y madres de familia tienen, ahora que los dispositivos digitales se han vuelto cotidianos en la vida de los niños y los adolescentes.


El uso excesivo de las pantallas sí puede afectar el desarrollo de los menores si no hacen un uso adecuado, moderado y consciente.


Riesgo de generar una adicción


La psiquiatra Marián Rojas Estapé afirma que los dispositivos digitales fueron diseñados para ser adictivos, ya que tienen un efecto en el cerebro similar a drogas como la cocaína. Cuando encendemos el teléfono, usamos las redes sociales u otras plataformas, tenemos una sensación de placer que alivia el estrés. Por eso es muy común sentir necesidad de estar conectados tanto tiempo, además de que siempre hay estímulos que llaman nuestra atención: vídeos, colores, imágenes, música, juegos, etc. Mientras más tiempo utilizan los dispositivos, los menores están exponiendo su cerebro a estos mecanismos y, sin darse cuenta, podrían hacerse dependientes a las pantallas.


Funciones cerebrales afectadas por las pantallas


La corteza prefrontal en el cerebro es la encargada de funciones cognitivas importantes. Esta zona termina de madurar hasta después de los 18 años. Según la psiquiatra Marian Rojas, cuando los niños están expuestos a una hiperestimulación por las pantallas, la corteza prefrontal no madura adecuadamente, por lo cual pueden tener dificultades para:

  • Prestar atención

  • Controlar sus impulsos

  • Analizar y profundizar en la información

  • Comprender lo que leen

  • Tolerar la frustración

  • Gestionar su ansiedad

  • Tomar decisiones

  • Comunicarse adecuadamente

  • Aprender cosas nuevas


Hábitos relacionados al uso de dispositivos que afectan la salud


Además del efecto que tienen las pantallas en las capacidades, es importante reconocer si tu hijo tiene alguno de estos hábitos, ya que también podrían afectar su desarrollo:


  1. Tiene una vida sedentaria. Pasa mucho tiempo en el celular o jugando videojuegos y deja de hacer deportes o cualquier ejercicio que implique movimiento. La OMS recomienda realizar por lo menos 1 hora diaria de actividad física intensa o moderada para tener un desarrollo adecuado, prevenir la obesidad y otras enfermedades.

  2. Come más comida chatarra. Los niños comen más cuando están frente a una pantalla y usualmente no es comida saludable. Esto, aunado a la falta de ejercicio, afecta su cuerpo y mente.

  3. Duerme menos. Si tu hijo acostumbra jugar, ver series, películas o estar en redes sociales hasta la madrugada seguramente está alterando sus horarios de sueño. Dormir ayuda a recuperar el equilibrio físico y psicológico, por lo tanto, es fundamental para un adecuado desarrollo en los niños. Kidshealth recomienda que los niños en edad escolar duerman de 9 a 12 horas.

  4. Interactúa menos cara a cara. A través de las relaciones sociales es como los niños aprenden habilidades como la empatía, saber conversar, comunicar sus ideas y emociones, pedir ayuda, compartir, resolver conflictos, entre muchas otras. La disminución o falta de interacción con personas en la vida real afecta en su desarrollo cerebral, en su vida emocional y en los procesos cognitivos que surgen de estas experiencias.

  5. Utiliza los dispositivos como escape para no aburrirse. Si le permites usar el videojuego o el celular a la primera queja de aburrimiento estás evitando que desarrolle su creatividad y, por consiguiente, nuevas conexiones cerebrales.


Las pantallas también nos brindan múltiples beneficios, no se trata de dejar de usarlas o de prohibir a tus hijos que las utilicen, es mejor que lo acompañes y lo orientes para que su relación con la tecnología sea saludable, que cambie sus hábitos, que aprenda a poner límites, a reconocer y dejar de hacer aquello que le hace daño y que pueda dedicar su tiempo a actividades diversas que favorezcan su desarrollo integral, en vez de darle la mayor parte de su tiempo a las pantallas.