¿Qué es el multitasking y por qué deberías evitarlo?

Tu hijo te está contando un problema que tuvo en la escuela y, mientras lo “escuchas”, estás respondiendo un whatsapp del trabajo. Juras que le estás poniendo atención pero, es muy probable que si te pregunta qué dijo, solo recuerdes una parte.


El multitasking o multitarea, de acuerdo a la Asociación Americana de Psicología, es cuando alguien intenta hacer dos o más actividades al mismo tiempo. Por ejemplo, comer y ver una serie, escuchar al maestro y navegar en Facebook, responder correos y ver historias en Instagram. Se ha popularizado la idea de que el multitasking nos ayuda a ser más productivos porque podemos hacer más tareas en menor tiempo, pero ¿qué tan cierta es esta idea?


Cerebro y multitasking


La investigadora Catherine L´Ecuyer explica cómo realizar multitasking con actividades que requieren procesar información no es algo que suceda de manera simultánea, en realidad lo que hace nuestro cerebro es oscilar, es decir, pasar la atención de una actividad a otra.


Tomando como referencia el ejemplo del inicio, este proceso podría estar ocurriendo de la siguiente manera: enfocas la atención en lo que dice tu hijo, dejas de prestarle atención y después te enfocas en leer el whatsapp de tu trabajo, mientras piensas qué responder haces una pausa y vuelves a poner atención en lo que dice tu hijo, tratando de encontrar la relación entre lo último que recuerdas y lo que ahora está diciendo. Pasado un momento regresas a pensar qué responder y comienzas a escribir la respuesta, mientras haces esto escuchas la voz de tu hijo, pero tu atención está en el mensaje.


Existe un mecanismo llamado “criterio de relevancia” que es el que ayuda a decidir a qué es más importante prestar tu atención. Seguramente, si tu hijo comenzara a llorar, dejarías de lado tu teléfono para poner más atención a lo que le está sucediendo.


Pasar la atención de una actividad a otra, es un proceso que requiere energía y que según los estudios realizados por Clifford Nass, profesor de comunicación en la Universidad de Stanford, el multitasking desperdicia más tiempo del que ahorra, afecta nuestra concentración, la capacidad de controlar nuestras emociones y de pensar de manera creativa.


Como adultos, nuestro cerebro ya tiene madurez para distinguir lo que es relevante de lo que no. A pesar de eso, no siempre tenemos facilidad para decidir en qué enfocar nuestra atención con tantos estímulos que la tecnología nos brinda. Ahora imagina qué pasa con los niños y los adolescentes que todavía están en proceso de desarrollo.


Multitasking en niños y adolescentes


Es común que los niños y adolescentes que tienen acceso a un celular, tablet o computadora, se distraigan con mayor facilidad mientras toman una clase o hacen tareas escolares. Esto sucede porque el cerebro se desarrolla de atrás hacia adelante, la última zona que madura hasta aproximadamente los 18 años, es la corteza prefrontal. Esta zona es la que nos ayuda a tomar decisiones, a razonar y a controlar nuestros impulsos.


Gracias a la corteza prefrontal, podemos elegir concentrar nuestra atención en una lectura, aunque de fondo haya ruido o esté encendida la televisión; pero un niño o adolescente que no ha completado su desarrollo caerá fácilmente en la trampa de la distracción, eligiendo aquello que le implica menor esfuerzo, le da más satisfacción y que es más atractivo.


Evita el multitasking


Si ya lo haces o quieres evitarlo en ti, tus hijos y/o alumnos, toma en cuenta estas estrategias:

  • Establece rutinas. Considera tiempos específicos para realizar todas las actividades que requieres en el día, identifica cuáles actividades son más importantes y establece momentos para revisar tu correo, redes sociales y responder mensajes. No permitas que el móvil consuma descontroladamente tu atención.

  • Apaga o pon en silencio los dispositivos. En momentos específicos del día como la hora de la comida, por la noche o en horas que requieran concentración plena como tomar clases, hacer tarea, etc. Incluso ayuda más si los dejas fuera de tu vista.

  • Una ventana a la vez. Si estás navegando en Internet evita abrir ventanas innecesarias, como el correo, WhatsApp, Facebook e infinidad de distractores que no te ayuden a completar el objetivo para el que te conectaste.

  • Practica mindfulness. Es una técnica que educa al cerebro para concentrarse plenamente en un estímulo a la vez, practicarlo todos los días te ayudará a decidir mejor, a qué quieres prestar atención cuando estés en una situación cotidiana y a disfrutar la vida.

  • Enseña estos hábitos a los más pequeños. Práctícalos tú y modela con tu ejemplo, además, ayuda a tus hijos y alumnos eliminando distracciones en casa y en la escuela.


Entonces ¿a qué de todo esto le pondrás más atención? Recuerda que hacer un uso responsable y consciente de las pantallas incluye tomar el control sobre el tiempo que pasas frente a ellas y las actividades que realizas. No permitas que el multitasking te afecte a ti y a los tuyos.