¿Qué tiene que ver la nutrición con las redes sociales?

Las redes sociales son un medio de comunicación que las empresas utilizan cada vez más para hacer publicidad de sus productos, ¿te has dado cuenta de cuántos anuncios de comida aparecen en tu feed cuando navegas en tus redes? ¿qué comen los influencers a los que sigues? ¿es comida saludable o chatarra? ¿después de ver algún anuncio te quedas con el antojo o buscas la manera de comprar el chocolate o las papitas que acabas de ver?


Existen estudios que han encontrado que nuestros hábitos de alimentación están influidos por lo que vemos en los medios de comunicación. Antes veíamos más los anuncios en la tele, pero ahora los vemos también en las redes sociales porque las empresas aprovechan el tiempo que pasas frente a las pantallas para hacerte llegar sus productos y ofertas de muchas maneras.


Los adultos pueden tener mayor criterio para decidir qué alimentos consumen, pero los niños y adolescentes no siempre son conscientes de la intención de los anuncios y constantemente están expuestos a publicidad de alimentos que pueden influir negativamente en lo que comen. Una estrategia de marketing muy usada en redes sociales es a través de los influencers, que son contratados por empresas para que consuman los productos que quieren promocionar, muchas veces de manera inconsciente los seguidores compran y comen lo mismo para imitar o seguir los consejos de aquellos a quienes admiran.


De acuerdo con un estudio realizado por UNICEF y el Instituto Nacional de Salud Pública, el 69% de niñas, niños y adolescentes estuvo expuesto a anuncios de alimentos y bebidas, de los cuales el 95.6% eran comida chatarra como pasteles, pan dulce, botanas y bebidas azucaradas.


Si tomamos en cuenta que la publicidad busca influir en las personas para que consuman lo que se promociona, en los niños se logra cuando compran directamente los alimentos que ven en las redes, les piden a sus padres que se los compren o cuando forman un hábito que les dura hasta que son adultos como ocurre con los refrescos, dulces, papitas, entre otros. En el libro “Influencia del marketing en las dietas y la salud relacionada con la dieta de niños y jóvenes” los autores mencionan que los niños menores de 8 años no son conscientes de la intención persuasiva que tienen los anuncios, por lo tanto, son altamente influenciables.


Todavía no existe una regulación oficial que limite el tipo de anuncios de comida chatarra que llega a los niños y adolescentes en las redes sociales, sin embargo, mientras esto sucede puedes poner límites, orientar y acompañar las decisiones de los hábitos alimenticios que tengan en tu familia. Si eres padre o madre puedes instalar un bloqueador de anuncios en los navegadores que usan tus hijos, ocultar la publicidad que aparece en las redes sociales y si tus hijos te piden comprar constantemente comida chatarra, evita cumplir siempre sus antojos para evitar que aprendan hábitos que afecten su salud.


No obstante, lo más importante es que les ayudes a pensar por sí mismos cada vez que eligen comer un alimento poco saludable, puedes usar preguntas como: ¿para qué quieres comer eso? ¿dónde lo viste? ¿qué sentiste después de ver ese anuncio o a tal influencer comiendo eso? ¿a quién beneficia que tú consumas ese alimento? De esta manera les ayudarás a ejercitar su juicio crítico respecto al contenido publicitario que reciben en internet.