Señales de que tienes una relación tóxica con la tecnología y cómo resolverla


En cuanto llegas a un lugar, ¿lo primero que pides es la clave del WIFI? ¿Revisar tu celular es lo primero que haces al despertar y lo último que ves antes de dormir? ¿Sientes que necesitas a la tecnología para poder vivir? Es importante que analices si tu relación con la tecnología te beneficia o te perjudica.


La tecnología y el internet se han vuelto indispensables en nuestra vida diaria. Muchas actividades que antes hacíamos sin necesidad de un dispositivo ahora ya no son posibles, como tener juntas de trabajo por Zoom o clases en línea por Google meet o Microsoft teams. Hablamos más con las personas en WhatsApp y Facebook que cara a cara y buscamos en la web cualquier información que necesitamos, teniendo una respuesta inmediata en casi cualquier lugar. Usamos apps para ver el clima, buscar una ruta, reservar viajes, comprar artículos, jugar, etc.


Sin duda, son muchos los beneficios que tenemos al relacionarnos con la tecnología, pero también puede salirse de control cuando esta relación deja de ser saludable y comienza a generar malestar en áreas importantes de la vida. Además, mientras más tiempo pasas en Internet tienes más probabilidad de caer en cualquier ciber riesgo.


Señales de una relación tóxica con la tecnología


  1. Dejas de dormir por estar conectado a internet. Puede ser porque estás viendo maratones de series, jugando videojuegos o navegando en redes sociales en el tiempo que tienes destinado a descansar.

  2. Descuidas la relación con las personas que tienes cerca. Dejas de convivir con tu familia, con tu pareja o amistades por estar usando la pantalla. Ellos se quejan de que no les prestas atención.

  3. Desatiendes tu salud. Quieres hacer ejercicio, pero te quedas horas en las redes sociales y cuando menos te das cuenta ya se acabó el día. Se te olvida comer o mal comes por priorizar el tiempo que estás en los dispositivos.

  4. Te irritas cuando falla la conexión. Si se va el internet, se acaban tus datos o la red está lenta te pones de malas, aunque no tengas nada realmente urgente por hacer.

  5. Descuidas tu trabajo o la escuela. Te desconcentras en el trabajo o al hacer tareas escolares por estar revisando tus notificaciones o abriendo cualquier aplicación de ocio.


¿Qué hacer?


Si te identificaste con estas señales y quieres hacer algo para mejorar tu relación con la tecnología, tienes que poner límites y comenzar a trabajar de manera consciente en tu bienestar digital.


  • Establece límites en el tiempo para usar las pantallas y las aplicaciones que te distraen como las redes sociales, puedes hacerlo con ayuda de aplicaciones de bienestar digital. Lo más importante es que respetes el tiempo que hayas determinado.

  • Usa lentes que bloqueen la luz azul y la regla 20-20-20 para cuidar tus ojos de la fatiga que producen las pantallas.

  • Apaga las notificaciones, eso te ayuda a evitar distractores innecesarios.

  • Prioriza el cuidado de tu salud física y mental. Procura hacer ejercicio físico con regularidad, alimentarte sanamente y dormir el tiempo que necesitas.

  • Crea zonas y horarios sin dispositivos. Por ejemplo, evitar tener celulares o televisión en la recámara donde duermes y limitar su uso a la hora de la comida o cierto tiempo antes de dormir. El neurocientífico Adam Gazzaley menciona que el solo hecho de no tener a la vista tu teléfono, te ayuda a concentrarte mejor, reducir el estrés y a retener información.

  • Trabaja por bloques. Destina un tiempo específico a cada tarea, por ejemplo, leer y contestar correos. Evita tener otras ventanas abiertas mientras realizas esta actividad. Cuando termines, pasas a la siguiente.

  • Haz un détox digital periódicamente. Comienza por desconectarte unas horas y aumenta el tiempo hasta un día o lo que puedas. Aprovecha el tiempo fuera de pantallas para convivir con tu familia, hacer algún pasatiempo, estar en contacto con la naturaleza o cualquier actividad que te permita disfrutar tu presente.


Si además de las señales que se mencionaron anteriormente, sientes que gran parte de tu felicidad depende de estar conectado a internet, tienes dificultades para controlar tus impulsos al entrar a ciertas páginas o aplicaciones o a comprar productos o servicios que encuentras en internet, podrías estar desarrollando una adicción, en este caso es recomendable acudir con especialistas de la salud.


La tecnología facilita nuestra vida y nos ayuda a satisfacer nuestras necesidades, sin embargo, si no la utilizamos de manera consciente puede ser un arma de doble filo. Reflexiona cómo la estás usando: ¿Te satisface o te perjudica? ¿Cómo quieres que sea tu relación con la tecnología? ¿Tú la dominas a ella o ella te domina a ti? ¿Cuáles son tus prioridades en la vida? ¿Estás dedicando tiempo a eso que es importante para ti?


El tiempo que dediques cada día a cultivar el equilibrio en cada una de las esferas de la vida (física, emocional, social, intelectual y valores) hará la diferencia en tu bienestar y en el de las personas que te rodean, usa la tecnología a tu favor para lograr tus propósitos, toma el control y que el tiempo que estés en Internet sea de calidad.